"A vida é o que fazemos dela. As viagens são os viajantes. O que vemos, não é o que vemos, senão o que somos."
Fernando Pessoa

lunes, 17 de marzo de 2008

Como nunca




Una foto en la garganta y una pregunta atrapada en el nuevo papel pintado de la pared. Los pasos no pueden sino ser torpes, si una mano se agita en el aire cualquier nacionalidad es capaz de entender el significado del movimiento, aunque vaya sin pañuelo. Las lagunas del parque de la Tete d’Or no son mejores que las de la cabeza. Ni tampoco peores. El agua… el agua siempre se repite, el agua es tan fascinante porque no tiene forma, porque prefiere adaptarse al recipiente que la contenga en cada momento. El agua está compuesta de dos sustancias gaseosas: oxigeno e hidrógeno, un volumen de oxigeno por dos de hidrógeno; y su fórmula química es el H2O (Huellas 2ificables desde Octubre). No es tan raro que los sueños se llenen de fórmulas y de agua, digo los de verdad, los que suceden de noche. Los colores se transpapelan, digamos que se corren con el agua salada, y es importante buscar cuáles son los que pegan y los que se matan. No hay que matar a nadie, ni siquiera si tienes un revólver en una caja azulada debajo de tu sofá, que es el arma que utilizan para matar los que carecen de un solo gramo de imaginación (el revólver, no el sofá). Y no sólo es posible matar a las personas, hay muchísimas cosas susceptibles de ser asesinadas, con botellas de leche o con palabras, y de esa forma no hay forma (valga la redundancia) de extraer bala alguna de sitio alguno. Porque la leche y las palabras impregnan la raíz de lo que se desee matar, y se va absorbiendo todo hasta llegar al núcleo, como si fuese LSD. Ácido, ácido como el limón en el pescado. Los pescados, por cierto, son tontos, incluso los peces lo son. Tienen memoria de pez y se pasan el tiempo (magnitud física que permite ordenar la secuencia de los sucesos, estableciendo un pasado, un presente y un futuro, y cuya unidad en el Sistema Internacional es el segundo) chocándose contra un cristal. Los peces, estoy segura, tienen conversaciones bobas (si son besugos, de besugos, claro). Imagino una charla entre dos peces:
- La respuesta es sí.
- No he hecho ninguna pregunta.
- Bueno, pues la respuesta es sí.
- Y yo no tengo ni idea de cuál puede ser la pregunta.
Por ejemplo.
Por ejemplo, ahora que tenemos tiempo (duración de las cosas sujetas a mudanza), vamos a contar… obviedades:
Obviedad número uno: la clave para aprender a escribir es cocinar.
Obviedad número dos: la clave para aprender a cocinar es escribir.
Obviedad número tres: la clave para no equivocarte es equivocarte.
Obviedad número cuatro: los tapones de corcho se expanden cuando quedan liberados del cuello de la botella.
Obviedad número cinco: la clave para ver es mirar.

Obviedad madre: las obviedades hay que decirlas cuando hay tiempo (época durante la cual vive alguien o sucede algo).

Silvio Rodríguez toca la guitarra (http://www.youtube.com/watch?v=MuoDJp-8RSk):
“No hay nada aquí,
sólo unos días que se aprestan pasar,
sólo una tarde en que se puede respirar,
un diminuto instante inmenso en el vivir,
después mirar la realidad… y nada más…”

Pero “nada más” es demasiado. Habría que llamar a la policía. Habría que llamarla para detenerla, o para que detuvieran las esferas que están llenas de llamas que tiemblan y que aparecen de forma inesperada, como las tiendas de marionetas en Praga o las canas en la cabeza. Como si existiese una chimenea y se pudiera estar junto al fuego ahora que va a comenzar la primavera. Precisamente, ahora que va a comenzar la primavera, c’est nul de mourir en printemps (es un poco imbécil morirse en primavera), que repetían en una canción que escuché por la radio el otro día. No hay nada como hablar en voz alta para no tener que hablar en voz baja.


Goofy acaba de decirle a Mickey:


"Avant de prononcer ma sentence, avez-vous quelque chose à dire?"


Mickey siempre fue más inteligente:


"Sans être mauvaise langue, il n'y a aucune idée de la stratégie à adopter"



Parece que es como siempre pero en realidad es como nunca: y esta entrada parece estar escrita por un pez sumergido en H2O.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Perdona... pero con qué pez has estado hablando? porque creo que lo conozco.. que dos peces se han juntado ... Dios mío¡¡¡¡ c'est trop ça¡¡¡

manu dijo...

Perdona... pero con qué pez has estado hablando? Espero que al final no haya sido con un besugo.

Alisa dijo...

¿Qué tienes contra los besugos, Manu? ¿Os vais a aliar la señorita anónimo y tú?